La idea de Phil Gordon -gobernador de la ciudad de Phoenix, capital del estado de Arizona- de colocar máquinas tragamonedas en el Aeropuerto Internacional "Phoenix Sky Harbor" nunca salió de la puerta de salida. No obstante, el gobernador todavía espera asociarse con las tribus indígenas de Arizona para invertir en el área comercial del centro de la ciudad.
Scott Phelps, un vocero del gobernador, dijo que Gordon les enviará una carta a los jefes tribales informándoles que la idea de los tragamonedas en el aeropuerto ha sido descartada, pero que la ciudad quiere explorar otras inversiones y asociaciones para generar ingresos. Las comunidades nativas americanas no estaban interesadas en instalar tragamonedas en el aeropuerto, comentó Phelps. Es demasiado pronto decir si a las tribus les serán ofrecidos incentivos o ayudas fiscales parar alentar inversiones.
Gordon dijo a principios de mes que la ciudad debía buscar una asociación con las tribus para operar máquinas tragamonedas en el aeropuerto para ayudar con los déficits en el presupuesto. Pero la idea enfrentó una multitud de barreras legales y potenciales oposiciones políticas.
Las apuestas legalizadas en Arizona –incluyendo a las apuestas en los tragamonedas- sólo pueden realizarse en tierras indígenas, de acuerdo a los convenios aprobados por votación, dijo Sheila Morago, directora ejecutiva de la Asociación del Juego Indígena de Arizona. Las cortes federales y el departamento del Interior de Estados Unidos también restringen el juego fuera de las reservas indígenas. Para que las personas puedan jugar a los tragamonedas en el aeropuerto, el "Sky Harbor" tendría que ser considerado algún tipo de tierra indígena, lo cual requeriría la aprobación de una tribu indígena, el voto de los ciudadanos, el poder legislativo, el gobernador y las autoridades federales, confesó Morago. "Habría llevado años", agregó.