Un juez ha dejado en libertad a la espera de juicio a cuatro de los seis integrantes de la llamada "banda de la alcantarilla", quienes afrontaban cargos por un total de 26 robos en la comarca de Safor –situada en la costa suroeste de Valencia, en España-, incluyendo el forzar o "reventar" varias máquinas tragamonedas para quedarse con su recaudación, publica el sitio levante-emv.com.
Luego de declarar ante el juez de Gandía por su supuesta participación en la friolera de 26 robos en bares, restaurantes y locales comerciales de la comarca de Safor, así como en el hurto de varios vehículos, los acusados recuperaron su libertad, quedando sus cargos pendientes de un juicio. Los integrantes se componen de un joven de 26 años, quien se cree es el mandamás de la banda, su hermana de 31 años, un colaborador con un extenso prontuario, dos ciudadanos marroquíes y una joven menor de edad.
Los arrestados acostumbraban a "ganar" su dinero en los tragamonedas de una forma para nada convencional: se supone que mediante la utilización de una tapa de alcantarilla, rompían el vidrio o la cortina de seguridad de los comercios, subsiguientemente forzando las máquinas tragamonedas de un solo -pero sin dudas eficaz- golpe, y llevándose lo recaudado por éstas.
Ya desde el 2003 se encontraba esta banda en acción, misma fecha en la que por primera vez, este método de la tapa de la alcantarilla, fue adoptado por un numeroso grupo de delincuentes, principalmente menores, para cometer robos de tragamonedas de similares características. Encontrándose actualmente en prisión sus principales conductores, ya desde hace un par de años, el segundo grupo en jerarquía continúa sus pasos utilizando el mismo procedimiento.
Algunos de los propietarios de los bares y restaurantes donde estaban las máquinas tragamonedas, se han alarmado –como es de esperarse- en vista de la inesperada liberación de los detenidos.